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Qué descubrimiento increíble fue encontrar, durante mi viaje a Bolivia, en una receta antigua y bien-conocida, el uso del maní (“cacahuete”) crudo y molido como crema de leche.  A pesar de que tradicionalmente fue molido en un batán entre dos piedras, resulta muy parecido moliéndolo en licuadora. El producto resultante es  completamente blanco  y sumamente cremoso.   

Como nutricionista, aprecio el maní por su excelente calidad de aceite (parecido químicamente al aceite de oliva), su alto contenido de proteínas y su aporte de hierro, calcio y folato. Pero jamás me hubiera imaginado  que al usarlo sin tostar se obtiene un exquisito y suculento sustituto para la crema de leche. 

No soy ni vegana ni estrictamente vegetariana, pero me doy cuenta que el maní, en comparación a la crema de leche, es un descubrimiento ecológico.  El requerimiento de agua para su cultivo es  mínimo, en relación a lo que se requiere para la crianza de vacas.

Entonces, si hasta aquí el maní ha sido más que nada un rico “snack” para picar,  aquí tenemos una manera completamente nueva de consumirlo, una manera andina.  Utilizado en la gastronomía,  resulta una substancia mágica.  

Recién he comenzado a experimentar  con esta  crema  de maní como substituto de  la crema de leche y me sorprendió el excelente resultado obtenido en la preparación, con influencia francesa, de un pescado en  vino blanco.   Les invito a que ustedes también experimenten  y  me cuenten sobre sus creaciones utilizando esta mágica  crema vegana. 

½ taza de maní/cacahuete, crudo
1½  tazas de agua caliente

Cubrir el maní con aproximadamente 1 taza de agua caliente y remojar durante 20 minutos, por lo menos.  Botar el agua de remojo.

Si el maní no fue pelado, pelarlo, removiendo la cáscara fina aplastando con los dedos. 

Colocar en una licuadora con la taza y media de agua y licuar a velocidad alta durante 2 minutos por lo menos, hasta producir un líquido completamente cremoso sin ningún gránulo.  

Verter en una olla gruesa y pequeña a temperatura mediana y hervir.  Cocinar a temperatura muy baja, removiendo de vez en cuando durante 10 a 15 minutos o hasta que la crema ya no tenga sabor a crudo y empiece a producir una nata finita.  Si desea una salsa algo más espesa, cocinar algunos minutos adicionales.

Se le puede congelar en cubero de hielo y cuando quiera un poco de crema en cualquiera preparación, añadir algunos cubitos.   

Sale aproximadamente 1 taza.

Usos alternativos para la crema de maní:
1.    como sustituto a la crema de leche
2.    para espesar salsas, estofados y sopas
3.    como “dip” con ajo crudo molido y limón
4.    como sustituto de mayonesa con limón y mostaza

Provee: a-Vitaminas, minerales y antioxidantes b-Fibra c-Proteína f-Ingredientes locales/nativos

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